
La colaboración de los niños en las actividades de ordenar y organizar la casa es fundamental para su desarrollo integral. Participar en estas tareas les ayuda a adquirir habilidades prácticas y responsabilidades desde una edad temprana. Además, fomenta el sentido de pertenencia y contribución al hogar, fortaleciendo los lazos familiares y les permite reconocer las diferencias de gustos de los integrantes de la familia. Al involucrarse en la organización del espacio, los niños desarrollan nociones de orden, clasificación y planificación, que son esenciales para su pensamiento lógico y matemático. Estas experiencias cotidianas no solo les enseñan a valorar el trabajo en equipo, sino que también les proporcionan una base sólida para el aprendizaje formal en la escuela y para enfrentar desafíos futuros con confianza y autonomía.

En esta transformación de lo cotidiano, Pamela Reyes Santander y Tatiana Goldrine Godoy presentan su innovador libro «Nociones Básicas y Pensamiento matemático enactivo del día a día” promueven un viaje que va desde las acciones que se hacen en el hogar hasta el conocimiento matemático de la escuela. Las autoras e investigadoras proponen una trayectoria de la matemática informal del hogar a la matemática formal de la escuela y destacan lo relevante del quehacer y del jugar que padres y educadores con las niñas y niños pueden realizar y como se pueden convertir momentos cotidianos en oportunidades de aprendizaje matemático significativo. Este libro no ofrece instrucciones rígidas o actividades inusuales, sino que invita a observar y valorar cómo las acciones diarias en el hogar pueden estimular el aprendizaje temprano de la matemática. Desde la rutina diaria, como el lavado de dientes se puede transformar en una oportunidad para desarrollar las nociones básicas de tiempo y de cantidad en los niños.

En esta misma línea de ofrecer oportunidades para comenzar un viaje hacia el conocimiento matemático escolar, se encuentra la investigación realizada el sobre el dibujo como medio de comunicación y como un referente para las nociones básicas de matemática. Aquí, los autores Reyes Santander, Luci Arriagada y Farsani destacan la importancia del dibujo en preescolar como una herramienta poderosa de aprendizaje. El dibujo en papel y lápiz junto con actividades integrales pueden revelar nociones básicas sobre el azar, las cuales se expresan de manera creativa mediante puntos, líneas, flechas, colores y expresiones verbales de niñas y niño de 5 a 7 años. Los investigadores indican que conceptos matemáticos, como lo es la aleatoriedad, puede desarrollarse a lo largo de los años y que las experiencias pueden comenzar con las observaciones sobre el entorno y dibujar lo que ven.
El dibujo también se considera como parte de una acción cotidiana de las niñas y los niños, dibujar a la familia, el patio, cualquier objeto, contar una historia sobre el dibujo realizado, son algunas de las cosas que hacen los niños en sus horas libres. Los padres pueden guardar el dibujo o presentarlo en algún lugar de la casa, para relevar las creaciones personales y la acción de regalar algo que se ha hecho con las propias manos. Lo importante es darle presencia a esta actividad y no olvidar que todas las acciones cotidianas contribuyen a este hermoso viaje que es aprender matemática. Así, se invita a todos a participar activamente en las actividades del hogar con una nueva perspectiva, creando momentos inolvidables con sus hijos y fomentando un aprendizaje matemático significativo desde una edad temprana.
